Sábado, 19 Mayo 2012
עברית

Novedades

Albert Einstein dijo que el crecimiento intelectual debe comenzar con el nacimiento y finalizar con la muerte. Puede decirse que Eliahu Toker (1934-2010) obedeció la fórmula al pie de la letra. Fue un verdadero intelectual toda su vida y no dejó de serlo hasta el último suspiro.

Amaba los libros con una pasión inusual. Gozaba hablando de títulos, ediciones y autores. Es probable que haya sido uno de los escritores argentinos con mayor autoridad en materia de literatura idish y hebrea. Me honró con su amistad, su confianza y su entusiasmo.

En su condición de asesor editorial, Eliahu le imprimió a la Biblioteca Digital de la Fundación Wallenberg un ritmo vertiginoso que permitió sumar numerosos títulos en muy pocos meses.

Entre los logros de su valioso aporte se pueden mencionar "El resplandor de la palabra judía", "Iluminaciones de los Salmos", "Cantar de los cantares", "Pirkei Avot", "Génesis", de Máximo Yagupsky y muchas otras obras que serán presentadas en los próximos meses.

 
Una crónica de la trayectoria interconfesional de la institución en sus últimos diez años de tarea ininterrumpida
 

Boletín Informativo

Suscribase gratís y
permanezca informado
de nuestras actividades.


Banner
David "Mietek" Pemper (1920-2011) - Héroe en el infierno Imprimir Correo electrónico
Lunes 27 de Junio de 2011 06:09
Mietek PemperSu engaño a los nazis permitió las listas de Schindler

Murió el pasado día 7 de junio, tenía 91 años, era judío y gracias a Steven Spielberg parte de su vida es historia, pues contó su hazaña después de que el cineasta rodara su célebre Lista de Schindler . Mieczyslaw Pemper, más conocido por Mietek, murió en Augsbourg, en el sur de Alemania, donde residía con la suerte de haber sobrevivido a la solución final y el honor de haber contribuido a salvar al menos a 1.200 personas de una muerte segura en uno de los campos de exterminio nazis de Polonia.

También le cabía la satisfacción de haber sido el testigo de cargo que condenó a muerte, en 1946, a Amon Goeth, el psicópata capitán de las SS, jefe del campo de concentración de Plaszow, que el actor Ralph Fiennes interpreta en la citada película de Spielberg. Aquel tipo que se divertía matando después de desayunar, disparando con su rifle desde el balcón de su residencia en el campo. Mietek fue el que lo contó.

Contribuyó a salvar al menos a 1.200 judíos, a los que dio como "aptos para el trabajo"

Mietek era apenas reconocido cuando se le nombraba y es fácil confundirlo con Izhak Stern, el contable, mano derecha y casi voz de la conciencia del empresario alemán Oskar Schindler, quien, a riesgo de su vida, utilizó la posibilidad que daba el régimen nazi de usar mano de obra esclava en las factorías, para salvar a los judíos que Mietek, desde su posición de escribiente para el desalmado Amon Goeth, daba como aptos para el trabajo.

Mietek, que nació el 24 de marzo del año 1920 en Podgórze y que estuvo confinado en el gueto de Cracovia, fue traslado en marzo de 1943 al campo donde permaneció preso hasta septiembre de 1944. Sucedió que el malvado jefe del campo lo utilizó de secretario eventual, con tal suerte que gracias a ello pudo leer documentos que contenían instrucciones de Berlín sobre el modo de proceder con los judíos: los fuertes y sanos -mientras lo estuvieran- los usarían para trabajar, y el resto, niños, personas débiles, enfermas o viejas, serían exterminados. Mietek falseó los datos y en connivencia con Stern y Schindler confeccionaron las listas que salvaron a 1.200 seres humanos.

Por: Eduardo Martín de Pozuelo

Fuente: La Vanguardia (16/6/2011)

 
Powered by Mad-Logic Internet Solutions and Latina Media Group